¡Holacaracola! ¿Qué tal? No soy Kinder, soy la sombra de sus deseos. Porque Kinder vuelve el veintidós, y yo, la sombra de sus deseos, volví anoche... ¡oh, mother of frog! Sí que soy Kinder. ¡He podido volver antes! ¡YUHUUU! Ya estaba desesperada. Estaba muerrrrta de aburrimiento, y más sola que la una.
[MOMENTO PREGUNTA: ¿Por qué está sola la una?]
Pasé doce aburridos y calurosos días en el pueblo perdido en el que estaban mis abuelos. Al principio (en fin, los dos primeros días) no estaba del todo mal. Jugaba a HM Grand Bazaar, leía, dormía... y en fin, no escribí. Pero no por falta de ganas, precisamente. Me bloqueé. Ideas al menos ochenta y tres por ciento. Total. Al cuarto día ya empecé a preguntar sobre la fecha en la que nos íbamos a Galicia. Y al quinto, empecé... empecé a dormir la siesta. SÍ, YO, KINDER, DORMÍ LA SIESTA. La veo como una pérdida de tiempo, que además me deja grogui en lo que queda de día. Ya, a partir del sexto, estaba absolutamente desesperada.

Pero tuve un día, un día de reírme hasta quedarme afónica y todo. Tuvimos que volver a Madrid para recoger a la novia de mi padre antes de irnos a Galicia. Total, que me bajé del coche y me fui a comer a casa de Andrea, espaguetis, por cierto. Después de comprobar en el calendario que no coincidíamos hasta casi empezar el curso, pues nada, nos fuimos a jugar a la wii. Y es que somos muy normales y nos pasamos una hora y algo haciendo un test de amistad una y otra vez. Pero fijaos, valió la pena: quedamos segundas en el ranking de mejores amigas. Y terceras, segundas y primeras en el de peores amigas. Y es que sacamos incluso un ocho. Un ocho de cien.
Después, quedamos con Ruth y la seguimos por delante. Porque estaba muy acarameladita... y no quisimos molestarla. El problema fue que después llegamos media hora tarde y no sabíamos dónde estaban Ruth, ni su caramelo (vale, eso ha sonado realmente mal) ni los amigos de Ruth y el caramelo. Y en cuanto nos vieron, mientras que nos íbamos exactamente en dirección contraria, nos llamaron. Y da la casualidad de que distinguí una voz, me giré, y allí estaba. ¿Quién? Juas. Nunca lo sabréis.

Después, tocó Galicia. No hay mucho que decir, salvo que todo esto de la visita del Papa y de los langostos es absolutamente indignante. Yo veía las noticias, y alucinaba. Estamos en una enorme crisis económica, y sólo se les ocurre coger, sin ni si quiera consultarlo, tantísimos millones de euros de los impuestos de la gente de a pie. Y hay manifestaciones, cuya existencia es un derecho, y les echan. Pero no amistosamente, sino golpeando a la gente. En las noticias vi cómo pegaban a una niña, sin reparos. Os dejo algunos enlaces a vídeos. De verdad, es para echarse a llorar.
http://www.youtube.com/watch?v=ElyYvoeSvhI
http://www.youtube.com/watch?v=8Q4qLY9jDGE
http://www.youtube.com/watch?v=UfC_EeHmd3Q
Soy atea, desde que pude decidirlo. Nunca se me impuso ninguna religión, pero se me dio a conocer. No estoy ni bautizada. Pero hay familias enteras, que están en la calle; recién graduados que no pueden trabajar por no tener experiencia, que no tienen porque no les dejan trabajar. Y con todo este dinero que se ha gastado, o simplemente con todo el oro que llevará el Papa encima, se podría solucionar una gran parte de la hambruna de Somalia. Y no sólo está la gente atea o de otras religiones en contra de esto. Es que también hay muchísimos católicos en contra de todo esto.
Dicen que generará mucho dinero. Pero no es cierto. Se lo paga casi todo el estado español.
La religión no debería dirigir de esta forma el gobierno, ni tener tantísimo dinero en su poder. La religión es algo que dirige la vida de ciertas personas, pero totalmente opcional. Y lo peor es que ni si quiera se tiene respeto por el resto de religiones y posiciones. En la manifestación dejaron muy claro que no estaban en contra del Papa. Estaban en contra de su visita y lo que esta conlleva.
Yo sé que todos los que vienen a ver al Papa no son iguales. Pero esa es una celebración privada. Y esto no es justo, es una vuelta a la Edad Media o al nazismo. Es horrible.