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viernes, 29 de junio de 2012

¿Reinventarse o morir?

Ya empezó el verano. El 21 de este mes, según he leído en Wikipedia, el 24 según las fiestas de San Juan de mi ciudad. El 23 según yo antes de mirarlo en Wikipedia. Fiémonos de ella.
Este verano no se planteaba como una maravilla, ni mucho menos. Pero ya he hecho montones de cosas geniales; celebrar mi cumpleaños con mis amigas -las de verdad- en el parque de atracciones, recoger un montón de libros viejos de la biblioteca, tomar un brownie y comprar dos libros en una librería-cafetería inglesa, ver los fuegos artificiales y la hoguera de San Juan. Me lo he pasado muy bien, pero al mismo tiempo nada de todo esto estaba completo. Siempre esperaba más, y ese más no era algo normal, era algo prácticamente imposible y dañino de tener. Ya, ya sé que ahora mismo no entendéis de qué os estoy hablando. Pasemos a algo más general.
Lo que quiero decir es que estoy esperando el pasado, pero lo que se espera es el futuro. Lo que necesito para verdaderamente disfrutar de este verano es disfrutar del momento y esperar el futuro en el futuro, no el pasado en el futuro. Podría ponérmelo como propósito de este mes, pero lo veo complicado. Voy a pasar la mitad en la playa, en Málaga -en el sur de España-, y no me gusta ni la playa ni el calor del sur de España ni el sur de España, sinceramente. Pero bueno, intentaré pasármelo lo mejor que pueda.
El verano sigue avanzando, y yo necesito un buen verano. Poner en orden mis ideas y saber qué voy a hacer. Y puede que aprender a tocar el piano. Uf, me encantaría.

Una especie de regalo

Yo estoy cansada de no poder ver las estrellas por culpa de tanta contaminación, ¿vosotros no? Encontré esta foto por Tumblr hace no mucho, y quería enseñárosla. Son estrellas fugaces embotelladas, estrellas fugaces portátiles. Usad bien los deseos.

jueves, 21 de junio de 2012

Que todo esto acabe ya. Ahora.

Quedan tres días -y una hora- lectivos antes de las vacaciones de verano, con un fin de semana entre medias. Hoy no he ido a clase. Últimamente lo más productivo que hacemos es ver una película y aunque hoy, en principio, también iba ir a clase, perdí la ruta y me quedé en casa. Ha sido una buena mañana; sola, jugando a los Sims, vagueando, escuchando música. Me gusta pasar el tiempo así.
Normalmente no me importa demasiado ir a clase aun para estar en el recreo las siete horas. Pero como ya dije, las cosas con mis supuestos amigos no van precisamente bien desde hace un tiempo. Tengo ganas de que llegue el año que viene y estar en otra clase, no verles, no tener que aguantar sus miradas burlonas cuando abro la boca y piensan "bicho raro".  Sólo conservo a una amiga en el instituto, y a otra persona a la que no sé qué considero ni qué me considera y que no sé qué me hace más mal, si verla o no. Mi amiga no me aburre, ni mucho menos. Pero sé que a ella le gusta estar con los demás, y yo no les soporto ya. Así que hay momentos en los que me siento un estorbo.
Hace ya mucho que me agobian montones de cosas. La mayoría del tiempo consigo dejarlas en un segundo plano, pero al quedarme en silencio más de treinta segundos en el edificio vacío que ahora es el instituto se me echan todas encima. Me agobian, me agotan.
Empieza el verano. Quiero alejarme de todas estas preocupaciones. Quiero aprender a perdonar a mi padre, a saber cómo quererle. Quiero dejar a un alguien muy concreto en un segundo plano, sin olvidarle ni perderle de vista. Quiero conocer más personas que valgan la pena. Quiero volver a enamorarme, pero sé que ahora mismo es casi imposible. Me gustaría que mi silueta se difuminase en una nube de humo y que, al dispersarse, apareciese yo siendo un globo sin que nadie supiese que lo soy excepto aquellos dispuestos a ir a buscarme. Y entonces, salir flotando, dejarme llevar entre los edificios, entre las nubes, más allá de la capa de ozono y ver las estrellas.

jueves, 14 de junio de 2012

Verano* (mirar letra pequeña)

Hoy, casi quedándome sin tiempo para comer, terminé mi casi último examen. Digo casi porque me quedan otros dos, uno mañana pero que sólo sube nota, no baja, y otro el lunes de sintaxis, con muchos días para descansar y poco de lo que preocuparse. Después de tantas tardes de llegar a casa y estudiar y plantearme si irme a dormir ya o seguir estudiando, aún no me creo que esta tarde no tenga que estudiar. La verdad es que me apetece no hacer absolutamente nada, tirarme con las converse puestas en la cama y dormir y dormir y dormir, hasta no tener más sueño y después vegetar y vegetar, sin prisas ni fechas ni nada de nada.
Lo malo es que algo que me desespera especialmente es desperdiciar mi tiempo. Y eso es exactamente lo que voy a hacer todos estos ocho días que quedan hasta que termine el curso, porque mi evaluación es el miércoles, los exámenes ya están hechos no da tiempo a dar más temario. ¿Madrugar para esto? Socorro. Bueno, para esto y para ver a todas esas personas que tan bien me caen y tanto respeto me infunden. ¿Veis? Maravilloso. 
Veré si consigo convencer a las autoridades maternales de no ir la última semana -semana entre comillas, son dos días-, porque sino os aseguro que me darán varios algos: un golpe de calor y algo peor. 

sábado, 12 de mayo de 2012

COMING SOON

Creo que ya lo conté de pasada alguna vez, entre twitter y este blog. No sé cómo no escribí sobre esto antes, supongo que últimamente han pasado demasiadas cosas. Y para cuando más o menos puse cada cosa en su sitio para pensarla más tarde, llegaron los exámenes, los trabajos y el estrés. Después de cancelarse todos mis planes de este fin de semana, tengo un pequeño gran huequecillo para escribir.
En mi instituto se hacen desde hace años varios intercambios, uno a París, otro a Philadelphia... y adivinad cuál me ha tocado. ¡Philadelphia! Para los que estáis peces en geografía como yo: Philadelphia está en Pensilvania, en Estados Unidos. Suena bien, ¿verdad? Llevaba deseando ir con mis amigos allí desde el curso pasado. Las cosas han cambiado. Ahora voy con mi amiga. En singular. Dos de ellos no lo pidieron, a otro no le tocó. Pero ya me he dado cuenta de que la amiga con la que voy es la única amiga de verdad que tengo en mi grupo de amigos de quita y pon. Así que... en cierto modo, es mejor así, ¿no? Mejor darme cuenta en casa y llorar en casa que sufrir al otro lado del océano y llorar al otro lado del océano. Bueno, dejemos a un lado situaciones tristes. ¡Me voy a Estados Unidos! El intercambio dura tres semanas, saliendo el avión el 7 de septiembre (fecha que ya he apuntado en el calendario aunque queden prácticamente cuatro meses). Aún no me han emparejado con mi americana, pero parece que lo sabré dentro de poco. La primera reunión fue este martes pasado, y nos informaron más o menos de como iba y nos repartieron folletos, informes y unas mochilas verdes muy feas que tendremos que llevar a todas partes. Los folletos me los tuve que leer estando de buen humor, porque dicen cosas que asustan y que si tuviese menos ganas ya me las habrían quitado.
Entre tanto folleto, mala foto e impreso, leí que esta es una experiencia para toda la vida. Lo creo, absolutamente. Me muero de ganas de ir. Aunque también sé que va a ser difícil, sobre todo al principio, creo que esta vez me irá mejor que en el anterior intercambio que hice a Lyon. Comparado con este, el otro parece un viaje de fin de curso. Este va a ser más difícil pero también mejor.
Mi dilema es que no se puede hacer un viaje así sin una cámara, sobre todo teniendo en cuenta que mi amiga y yo hemos decidido hacer un scrapbook. Con el dinero que tengo ahorrado me podría comprar una cámara aceptable, claro. Mi dilema es que no puedo gastarlo todo porque allí también querré comprar cosas. Estoy pensando en buscarme un trabajillo en verano, dar clases de algo. Pero aún está por ver.
¿He dicho ya que me muero de ganas de ir allí?

sábado, 31 de diciembre de 2011

A punto de acabar la cuenta atrás.

Hoy es el día número trescientos sesenta y cinco del año número dos mil once. Resumiendo: el último día de este año. Terminamos en sábado. Es un buen día para terminar. Lo malo es que empezamos el 2012 en domingo y los domingos son los días del tiempo que corre, las tardes de estrés y luego la gran decepción. Pero vamos a ver. No sé vosotros, pero yo el lunes no tengo clase. Ni el martes ni el miércoles ni el jueves ni el viernes ni el sábado ni el domingo siguiente, obviamente. Así que da igual si es domingo o miércoles o lunesviernes. El caso es que llegó la hora de decir adiós al 2011.
Para algunos, puede haber sido un año horrible, que queráis dejar atrás y con suerte olvidar. Para otros, un año genial, que desearían que nunca hubiese acabado. O puede que simplemente haya sido un año más, sin mucho en especial; ni fú ni fá.
Yo, por mi parte, pertenezco al segundo grupo, el grupo feliz y orgulloso de este 2011. Este año me enamoré, dos veces, una con desilusión sin llegar a empezar, otra vez en la que aún sigo feliz y que espero que dure mucho tiempo. Conocí verdaderamente a amigos de los que tenía mucho por saber, y también conocí, aunque no a fondo, a gente que vale la pena. He empezado por fin a expresar lo que siento, aunque no del todo y no siempre, por lo que se queda de propósito para este año que viene. He recopilado un montón de recuerdos maravillosos, de todo tipo. He viajado a París con mi familia y a Lyon con algunos de mis mejores amigos. He suspendido Sociales y he aprobado Deporte. He sacado un ocho en Plástica y un nueve en Biología. He mejorado mi canto. He comprendido un poco más a mi padre. He fijado mis principios. He llorado, he reído o simplemente me he quedado mirando al vacío, en mi propio mundo. Es imposible expresar todo lo que he sentido este 2012 en tan sólo una entrada no demasiado larga para que alguien me lea y todo. Pero bueno. Se acabó.
Ahora dejaremos de escribir al final de las fechas un 11, o un 2011 para pesados como yo, algunos antes que otros porque ya sabemos lo difícil que es cambiar esta costumbre. Lo cambiaremos por un 12, o un 2012 los pesados como yo. Nos burlaremos más que nunca de la profecía del fin del mundo. Los más ñoños pediremos un deseo con la última uva, que nos meteremos directamente en la boca como las once restantes, sin miedo a ahogarnos. Y... ¡puf! Un pestañeo, y... ¡adiós al 2011!
2011
2012

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Si digo que será un día especial, lo será.

La radio es una orquesta y mi calle es Nueva York,
los coches son carrozas para dos,
la tienda de la esquina un bonito salón
donde estamos bailando tú y yo.
Hoy es mi penúltimo día de vacaciones. Y no estoy ni triste, ni desganada, ni nada. Hasta me hace un poco de ilusión, aunque no haya demasiadas cosas nuevas. Me apetece volver al trajín de los pasillos, del autobús, de las taquillas, de la vida en el instituto. Obviamente, no tengo ningunas ganas de estudiar esos incomprensibles temas de funciones del libro de matemáticas, o aprenderme las tablas de Física y Química, y ya no hablemos de (introducir música tétrica aquí) correr, saltar y perseguir balones en Deporte. Vamos, que eso lo que menos.
Pero lo dicho: quedan dos días. Y habrá que aprovecharlos. Yo esta mañana la he dedicado a hacer el principio del instrumental de una canción de la que escribí la letra e hice la melodía cuando empezó el verano, organizar un poco el ordenador. Ahora, cada vez que lo enciendo veo la torre Eiffel de cerca. Me encanta
Y resultará un poco irónico después de escribir tantos tweets que me sentía sola y que, por muy estúpido que pareciese, me gustaría volver a casa, pero realmente París me enamoró, y me gustaría vivir allí una temporada. Porque aunque no me vaya yo por miedo a dejar a mis amigos atrás, hay algunos de ellos que ya tienen claro que estudiarán en el extranjero cuando terminen el instituto. Y diréis: ¡pero si aún no tienes ni idea ni de qué vas a estudiar! Y os diré: pues es verdad.
Últimamente estoy escribiendo entradas muy nostálgicas, ¿no es verdad? En cuando empiecen las clases, octubre, el frío y los gorros, esto será historia.
Desde que volvió Andrea, quedo todos los días, pero sólo con ella. En serio: cuando os echéis novio o novia, haced el favor de no dejar de lado a vuestros amigos. Quedad con ellos un poco, que os llevan aguantando entre lágrimas y ataques de risa y les gustaría que les prestarais un poquito de atención, una tarde de cada cinco, aunque fuese. Porque puede que un día tus amigos, después de mucho aguantar, se cansen y te dejen a ti, puede que en el mejor momento.
Sí, queridos. Una de mis amigas, Ruth, se ha exiliado desde hace poco más de un par de meses a Romancelandia. Y no parece tener mucha intención de volver...
Y las demás, pues nada, hay otra que se exilió poco después de Ruth y otra a la que secuestran cada tarde a las seis a la isla. Porque claro, van con "todos".

 Esta tarde seguramente vaya a una manifestación en contra de los recortes de educación. No puedo entender como siguen allí los políticos que están destruyendo todo esto. Este año, han echado a cientos de profesores, a casi todos los interinos, eliminado las tutorías y los desdobles, cierre de las bibliotecas, menor número de clases, reducción o eliminación de actividades extraescolares... y además hay que soportar comentarios de la consejera de educación como "los padres que van a las reuniones y manifestaciones con los que pegan a los peregrinos".
Esta tarde, por si alguien que vive por aquí y que lea esto quiere ir, la manifestación empezará en Neptuno y acabará en la estación de Sevilla, empezando a las 06:30. Y habrá huelgas los días 20 y 21. Yo sigo de vacaciones precisamente porque los profesores están de huelga.
(¿Pero yo no decía que esta iba a ser una entrada más alegre?)

viernes, 9 de septiembre de 2011

¿Y se comieron las perdices?

¿Sabéis una cosa? Todo el mundo habla de "y vivieron felices y comieron perdices", de ser felices para siempre, de "happily ever after". Pero realmente... ¿qué es la felicidad? Hubo una vez que me peleé con una amiga, nos dio la vena poética, y nos pusimos a hablar de la felicidad. Para ella era un momento, un instante a veces, cuando pasaba algo que le gustaba, algo bueno. Para mí es algo así como una base. Es decir... yo estoy feliz con el mundo, aunque pasen cosas terribles; estoy feliz conmigo misma, aunque a veces me vea bastante fea; soy feliz. Cuando lloro, cuando grito de rabia, cuando me emociono, (cuando escribí la entrada anterior, también), sigo siendo feliz. ¿Realmente un estado de ánimo sustituye a otro? Me refiero a que por ejemplo, si te enamoras, estás enamorado estés de los nervios o más aburrido que una ostra. ¿No es ser feliz algo así? Si queda algo, una parte te sigue sosteniendo, sigue sosteniendo tu felicidad. Como una mesa con muchas patas. Las cuatro base, o tres si eres una mesa triangular, son lo más importante para ti; amor, amistad, familia, música, estudios, éxito, qué se yo. Y estas  son las que sostienen principalmente el tablero de tu mesa. Y después tienes un montón más: el internet, ese peluche que tenías de pequeño, el nuevo álbum de tu grupo favorito, leer el periódico, dibujar... estas también sujetan tu felicidad, pero en menor grado. Y puede que, si la pierdes, no notes nada. O quizás algo así como cuando estás saliendo de casa y se te olvidan las llaves.
Aunque supongo que estar y ser feliz son cosas distintas...
Tengo que agradecer a Kuru-chan y Floppiie sus comentarios en la anterior entrada... por muy egoísta que suene esto, me alegró saber que no estaba sola, que existen más personas que se sienten como yo. Estoy pensando en colgar la frase que me pasó en el blog. Pero como no sé si cabrá en la columna lateral, por ahora lo pongo aquí:

"Salgamos de una vez. Salgamos a buscar camorra, a defender causas nobles, a recobrar tiempos olvidados, a despilfarrar lo que hemos ahorrado, a luchar por amores imposibles. A que nos peguen, a que nos derroten, a que nos traicionen. Cualquier cosa es preferible a esa mediocridad eficiente, a esa miserable resignación que algunos llaman madurez."

Hoy amaneció nublado y fresco, un clima otoñal que me encanta. Definitivamente, espero que pronto llegue de verdad el frío, la lluvia, los días nublados y, por supuesto, la nieve. Pero la nieve es cosa de invierno.
Sinceramente, me fascinan las tormentas de verano y la noche de San Juan, pero detesto el calor, la modorra, el calor, el bochorno, el calor, el sueño que me da el calor y no poder dormir exactamente por eso. La primavera no me desagradaría sino fuese por la maldita polinización, y mi alergia al polen. Y además, desde hace unos años, la primavera dura un mes, un ínfimo mes, porque se la comen el invierno y el verano. Pero claro, la polinización no opina lo mismo que el calentamiento global, y decide continuar los tres meses que le correspoden.
Os advierto que yo soy muy especial y muy genial y sigo el orden que me da la gana.
Entonces, sigo con el otoño. Me encanta. Lluvia manejable, hojas por todas partes, ese cambio a dorado de los árboles. El fresco matinal durante todo el día, pantalones largos y manga corta o tirantes, una sudadera pero sólo por si acaso, pañuelos, quizás el primer edredón. El viento, aunque ahora que llevo el pelo largo no me gusta tanto.
Ahora, sí por orden, el invierno. Me encanta el frío, los abrigos, vestirme como una cebolla, los gorros, las bufandas, los guantes, la nieve y cómo se posan sus copos en las personas, el año nuevo, aunque no tanto pasarlo lejos de casa, las luces navideñas, la niebla.
Y ahora empieza el otoño, exactamente en el aniversario de mi primera regla y el día que me pusieron los brackets. Aunque siempre empieza cuando le da la gana, me encanta esto de las fechas, de escribirlas en números grandes y elaborados en todas partes.
Teniendo estas manías extrañas a los catorce años, cuando tenga sesenta, voy a ser insoportable.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Confusión hecha jirones

Come on, baby,
let's fly away,
the higher skies and watch the world  go by.
It'll be just you & I
And when the soldiers come seven high
I'll take your hand and collide it with mine.
And everything will feel so right.
Desde que volví me siento sola, al menos a veces. Otras veces me siento como si debiese sentirme sola. Pero me divierto, juego a los Sims, o escribo en mi diario, o simplemente me pongo a pensar e invento miles y miles de situaciones. Sólo quedé un día desde la noche que volví, para ir a la feria. Me lo pasé muy bien, pero me sentía un poco desplazada. Me explico... quedé con Marta, el Sr. Delegado, Sara y Axel. Todos, menos el Sr. Delegado, iban juntos a clase el año pasado, y están muy unidos. Y el Sr. Delegado ha estado quedando un montón con ellos, y es el hermano de Marta... no me dejaron de lado, sino que estuve más bien en el centro. Pero me sentía ajena a ellos. A veces pienso que soy muy diferente a ellos, y eso me hace sentirme creída.
Hay momentos en los que pienso que estoy desaprovechando cientos de oportunidades. Y es cierto. No me esfuerzo lo suficiente por nada. Siempre lo dejo para luego, para más tarde, para mañana. Para nunca. Me desespera la poca voluntad que tengo para hacer nada, mi facilidad de dejarlo todo a medias, o simplemente no empezar. De ceder al primer obstáculo.
Detesto también mis dos caras. Tener una que oculte completamente la otra, que me impida decir por qué lloro sin sentirme estúpida, de mostrar mi felicidad, mi tristeza, mi ilusión y mi desilusión, mi enfado, mi rabia, mi miedo, mis ganas de echar a volar, de esconderme, mi inquietud. Siempre está ahí esa cara decidida y alegre, a la que nada le afecta. Y no se retira cuando me derrumbo, cuando sólo quiero un abrazo.
Sé que cuando vuelva a mi rutina de siempre, a mi felicidad por las cosas simples, cuando vuelva a estar con mis amigos de verdad y enamorada de verdad, ignoraré completamente estos pensamientos. Los deshilacharé y después los cortaré en pedacitos. Y cuando vuelva a sentirme sola o confusa, tendré que volver a coserlos, uno a uno. Y volveré a escribir algo demasiado parecido a esto, aquí, en otro blog, en mi diario, en el reverso de una foto.
Me encantaría hacer algo para cambiarlo. Pero por muchas promesas que me haga, no me esfuerzo. Siempre imagino mil situaciones y me prometo mil palabras que nunca cumplo. Me encantaría hablar con él de verdad, conocerle más y enamorarme. Pero soy una cobarde. Me encantaría aprender a patinar, pero sé que empezaré y me encontraré en mi barrio, más inclinado que la torre de Pizza, y diré "Aquí no puedo". Y me rendiré, porque no soy capaz de hacer nada si no sale bien desde el principio. Me encantaría aprovechar y vivir los momentos hermosos, esté dónde esté y con quien sea que esté. Pero la nostalgia me puede.
Y es que soy absurda, y siento tristeza y felicidad al mismo tiempo, ilusión y desilusión al mismo tiempo. Y a veces por la misma causa. Absurdo del todo.

sábado, 20 de agosto de 2011

¡Que nos llueven los langostos!

¡Holacaracola! ¿Qué tal? No soy Kinder, soy la sombra de sus deseos. Porque Kinder vuelve el veintidós, y yo, la sombra de sus deseos, volví anoche... ¡oh, mother of frog! Sí que soy Kinder. ¡He podido volver antes! ¡YUHUUU! Ya estaba desesperada. Estaba muerrrrta de aburrimiento, y más sola que la una. 
[MOMENTO PREGUNTA: ¿Por qué está sola la una?]
Pasé doce aburridos y calurosos días en el pueblo perdido en el que estaban mis abuelos. Al principio (en fin, los dos primeros días) no estaba del todo mal. Jugaba a HM Grand Bazaar, leía, dormía... y en fin, no escribí. Pero no por falta de ganas, precisamente. Me bloqueé. Ideas al menos ochenta y tres por ciento. Total. Al cuarto día ya empecé a preguntar sobre la fecha en la que nos íbamos a Galicia. Y al quinto, empecé... empecé a dormir la siesta. SÍ, YO, KINDER, DORMÍ LA SIESTA. La veo como una pérdida de tiempo, que además me deja grogui en lo que queda de día. Ya, a partir del sexto, estaba absolutamente desesperada.
Pero tuve un día, un día de reírme hasta quedarme afónica y todo. Tuvimos que volver a Madrid para recoger a la novia de mi padre antes de irnos a Galicia. Total, que me bajé del coche y me fui a comer a casa de Andrea, espaguetis, por cierto. Después de comprobar en el calendario que no coincidíamos hasta casi empezar el curso, pues nada, nos fuimos a jugar a la wii. Y es que somos muy normales y nos pasamos una hora y algo haciendo un test de amistad una y otra vez. Pero fijaos, valió la pena: quedamos segundas en el ranking de mejores amigas. Y terceras, segundas y primeras en el de peores amigas. Y es que sacamos incluso un ocho. Un ocho de cien.
Después, quedamos con Ruth y la seguimos por delante. Porque estaba muy acarameladita... y no quisimos molestarla. El problema fue que después llegamos media hora tarde y no sabíamos dónde estaban Ruth, ni su caramelo (vale, eso ha sonado realmente mal) ni los amigos de Ruth y el caramelo. Y en cuanto nos vieron, mientras que nos íbamos exactamente en dirección contraria, nos llamaron. Y da la casualidad de que distinguí una voz, me giré, y allí estaba. ¿Quién? Juas. Nunca lo sabréis.
Después, tocó Galicia. No hay mucho que decir, salvo que todo esto de la visita del Papa y de los langostos es absolutamente indignante. Yo veía las noticias, y alucinaba. Estamos en una enorme crisis económica, y sólo se les ocurre coger, sin ni si quiera consultarlo, tantísimos millones de euros de los impuestos de la gente de a pie. Y hay manifestaciones, cuya existencia es un derecho, y les echan. Pero no amistosamente, sino golpeando a la gente. En las noticias vi cómo pegaban a una niña, sin reparos. Os dejo algunos enlaces a vídeos. De verdad, es para echarse a llorar.
http://www.youtube.com/watch?v=ElyYvoeSvhI
http://www.youtube.com/watch?v=8Q4qLY9jDGE
http://www.youtube.com/watch?v=UfC_EeHmd3Q
Soy atea, desde que pude decidirlo. Nunca se me impuso ninguna religión, pero se me dio a conocer. No estoy ni bautizada. Pero hay familias enteras, que están en la calle; recién graduados que no pueden trabajar por no tener experiencia, que no tienen porque no les dejan trabajar. Y con todo este dinero que se ha gastado, o simplemente con todo el oro que llevará el Papa encima, se podría solucionar una gran parte de la hambruna de Somalia. Y no sólo está la gente atea o de otras religiones en contra de esto. Es que también hay muchísimos católicos en contra de todo esto.
Dicen que generará mucho dinero. Pero no es cierto. Se lo paga casi todo el estado español.
La religión no debería dirigir de esta forma el gobierno, ni tener tantísimo dinero en su poder. La religión es algo que dirige la vida de ciertas personas, pero totalmente opcional. Y lo peor es que ni si quiera se tiene respeto por el resto de religiones y posiciones. En la manifestación dejaron muy claro que no estaban en contra del Papa. Estaban en contra de su visita y lo que esta conlleva.
Yo sé que todos los que vienen a ver al Papa no son iguales. Pero esa es una celebración privada. Y esto no es justo, es una vuelta a la Edad Media o al nazismo. Es horrible.

sábado, 30 de julio de 2011

Adiós con el corazóooon.

Yummy Icons
¿Qué hay? ¡Hoy se estrena Pokémon Black & White aquí, en España! Tengo bastantes ganas de ver el primer capítulo, sobre todo las canciones del principio y el final. ¡Quiero fandubbearlas! Y también me intriga, no sé muy bien por qué, la voz que le pondrán a Iris. Y pensaréis... vale, muy bien todo eso que dices... ¿pero no te interesa lo que pase durante el capítulo? Pues no. A ver, sí, pero ya lo vi en japonés... así que no tengo mucha intriga. Pero lo disfrutaré igual, o casi igual.
¡Estoy oyendo truenos de tormenta! ¿Os he contado ya que me encantan las tormentas? Sobre todo si son de verano o primavera... oyes crujir el cielo sobre tu cabeza una vez... otra, quizás más lejana, ves un rayo partiendo el horizonte... y empieza a caer una lluvia copiosa, pero que no cala. ¿Veis? Ya está lloviendo.

Eso lo escribí ayer. Cierta madre malvada me hizo abandonar el ordenador. En teoría, mañana me voy, pero vamos, que si no, pasado. No tengo ningunas ganas de abandonar así el blog. Me gusta publicar más a menudo, y tres semanas son muuucho tiempo. Pasaré doce días en el pueblo de mis abuelos (bueno, no es ni su pueblo ni es nada, realmente, simplemente les gustó y allí se instalan en verano), diez sola y dos con mi prima la oveja y después me iré a Galicia, a una casa que nos han dejado los padres de la novia de mi madre. Me apetece bastante más ir a Galicia. Siempre me ha gustado el norte de España, pero dejamos de ir allí cuando mis padres se separaron y empezamos a ir a la playa de Málaga ;___; Además, hace fresquito, llueve, hay tormentas, la hierba es verde y no amarilla como por aquí... y además me vendrá bien para mi supuestanovelaésaquenoséexactamentedequeirá.

Hace un tiempo, escribí una entrada que no me dio tiempo a terminar, sobre mi malvado plan de dominación mundial. Bueno, vale, no será de dominación mundial, pero no está nada mal. Es más bien... el plan de dominación de los Sims 3 y expansiones. Y es que ME ENCANTA ese juego. En general, me encantan los juegos de simulación. Pero opino que este es el mejor juego de simulación de vida real que se ha hecho hasta la fecha. Pues yo llevaba ya unos meses jugando después de instalarlo por segunda vez, y estaba muy feliz... pero llegó un momento en el que me di cuenta de que a los personajes les faltaba algo... algo que hacer, aparte de desarrollar habilidades e ir al trabajo. Y ese algo estaba en los Sims 3 Menuda Familia *o* Después de rogarle durante un mes a mi madre que me dejase instalarlo, ¡lo conseguí! Así que por la tarde me puse a descargar las actualizaciones y las distintas partes de la expansión... y después de pasar toda la tarde leyendo delante del ordenador, supervisando las descargas... llegó la hora de cenar y aún quedaban nueve horas de descarga. Suicidio absoluto.
Lo dejé encendido, y a la mañana siguiente me levanté compleeeetamente emocionada, y me fui corriendo al ordenador. Después de estar toda la mañana intentando instalarlo, resultó que se me esfumó todo. ¡Así! ¡Puf! Y es que mi juego es pirata, y no tolera actualizaciones ni expansiones.
Me deprimí hasta por la tarde, en la que desarrollé el ya nombrado plan de la dominación de los Sims 3 y expansiones.
  1. Pedir Los Sims 3 en la biblioteca, para que lo compren. ¡HECHO!
  2. Ir a la fnac y comprar, ayudada de mi tarjeta regalo de 20€, la expansión.
  3. Desinstalar el juego pirata.
  4. Instalar el juego base original.
  5. Instalar la expansión.
  6. Maravillarme con haber gastado tan sólo 15'95 en vez de casi 100€.
  7. ¡YUHUUU!
¿Qué os parece? No está mal, ¿eh? Y además no me siento mal por piratear nada, porque es todo absolutamente legal. ¡Yuhuu!
¡Os voy a echar de menos! ¡Au revoir!


domingo, 24 de julio de 2011

¿Por qué pone tuenti en mi facebook?

Efectivamente. Tuenti, como ya sospechábamos, es la reencarnación de facebook. La diferencia es que, bueno, en fin, pone tuenti arriba a la derecha y facebook no ha muerto. ¿Y lo peor? Que éso de "me gusta", está bien por muy plagio que sea, como los Digimon, que son un claro plagio de Pokémon y nos encantan igual. Pero... es que primero, te enteras por twitter y no te sale en tu tuenti. Y claro, estás de los nervios, con unas ganas de quejarte que podrías volar con las orejas, a lo Dumbo, cuando por fin aparece. Y pones tu queja, y lo dejas. Y entonces se te ocurre: "¡OSTRAS! Voy a escribir una entrada en blogger sobre ésto...". Y en el momento en el que decides hacer una captura, desaparece. ¿Por qué? Pues espero que sea porque lo estén ajustando. Pero aun así, he conseguido una captura. Y la pondré después de decir esto: ¿POR QUÉ NO SE LES HA OCURRIDO PONER EL BOTÓN NO ME GUSTA?. Bien, ya está. Desahogada.
Y ahora le toca a la Pottermanía. NO LEÁIS NI MIRÉIS LO QUE SIGUE SI NO HABÉIS VISTO LA ÚLTIMA PELÍCULA.
Bueno. Algo que me afectó muchísimo de la última película, fue la relación entre Snape y Lily. Snape se comió la peli, con el momento en el que entra en el dormitorio de Harry y abraza al cuerpo inerte de la pelirroja. Me emocionó. Yo, hasta ése momento, no sabía quién era Snape. Se le veía como un hombre cruel, parcial, frío y traidor. Y no lo era. Simplemente era un cobarde enamorado.¿A que suena cursi? Pues no lo es. Pero siempre que cuento algo de este tipo, suena horriblemente cursi.
- ¿Pero todo este tiempo...?
Siempre.
El diálogo entre Dumbledore y el susodicho también fue magistral. Era como... la banda sonora de la historia, o el trágico final.

jueves, 21 de julio de 2011

Mi exilio involuntario.

¡Qué tal! Estoy ensimismada con la canción y el vídeo de Fireflies, de Owl City. La necesito dentro de mi ñaiPod. Hablando de mi ñaiPod. Me ha traicionado. Sincroniza cosas como... Fergie, Soraya, Rosario Flores, Alex Ubago... SÍ, LOS TENGO EN MI iTUNES. Es algo que creía haber borrado, y a resultado que no. Moriré. ¿Os habéis dado cuenta? Pero aun si me traiciona, yo le seguiré amando. Por muy amarillo que sea y muy anticuado y abollado que esté. ÑaiPod, sé que cuando te intente sincronizarte ahora, en pocos minutos, leerás esto. Que sepas que te quiero. ¿Que el calor me sienta mal? ¡Para nada! Yo siempre soy así. Haceos a la idea. En verano suelo ser más vaga. Más normal y aburrida.
¡Y es que el calor me sienta de mal...! No puedo salir a la calle, no puedo estar al sol. ¡ME DERRITO! Y es que no hay ni una sóla nube... si las vacaciones de verano fueran en invierno... se llamarían vacaciones de invierno. Pero lo que yo quería decir es que si las vacaciones de verano tres meses fueran en invierno, yo sería feliz. Del todo.
Estuve recogiendo mi mesa -que ya tenía más bien poco de mesa-, y del aburrimiento me acordé de mis diarios, y me puse a buscarlos por los tres cajones de cuadernos, que deben de tener hasta ratas de peluche, porque no me puedo creer que haya usado tantas libretas a lo largo de mi vida. Empecé por el más reciente, el verde con espiral, y que fue el que más me gustó. Lo escribí durante unas vacaciones de navidad en casa de mis abuelos, donde, para variar, me aburría como una ostra y estaba hasta las narices de la manía de mi abuelo. Me veía... feliz. Aunque ahora sé que no tenía muchos motivos para estarlo, era feliz, simplemente. Sin líos.
En otro, el rosa con dibujitos de Hello Kitty (el más cursi que he tenido hasta el momento... no sé como ni quién me lo regaló, pero NO me conocía. O no quería aceptarme), era una total ignorante. No me enteraba de nada. Y arranqué (hace mucho, según veo), las páginas más recientes y las más pasables, más importantes. Pero ésa es una historia muy larga que no voy a contar ahora. Quizás nunca por aquí.
En el azul, forrado por lo que yo a esa edad llamaría terciopelo, pero que era como fieltro peludo, con un gatito con cara de plato cazando pescado, era muuuy pequeña. Estaba en el más alto apogeo de mis fantasías de vengo de otro mundo y soy un hada, mañana una bruja, al medio día una maga, pasado una ardilla, por la tarde Kika Super Bruja y después de la cena Sakura Card Captors. A ver. Lo digo con ironía, y como con cierto desprecio. Pero no. En realidad a mí me gusta esa antigua faceta de mí... sólo que resumir todas las historias que encontraba para cumplir mis sueños son demasiadas y demasiado extensas como para presentarlas en un apartado de esta entrada. Así que ya sabéis, otro día os escribo una parrafada increíble.
¡Y preparaos! Porque se me prepara un exilio involuntario TRES SEMANAS. Eso quiere decir que estaré tres cuartos del mes exiliada. Eso equivale a seis octavos. Y a... ¿qué se os ocurre? El caso es que hasta la cuarta y última semana de agosto fuera, dos semanas en un pueblo en el que hace un calor HORRIBLE, con mis abuelos. Y la tercera, a Galicia. Esto está un poco mejor, porque no hace tanto calor... pero voy a estar más sola que la una. Y teniendo en cuenta cómo me afecta a mí estar sola, volveré deprimida. ¡VOLVERÉ AMARGADA!
Así que... he decidido que aprovecharé para escribir. Sí, sí, esa novela que llevo intentando escribir desde los once años. Bueno, eso no es exactamente verdad, porque no es la misma siempre. Ha cambiado a lo largo de los meses, siempre. Y creo que ya es hora de ponerme a escribir en serio, así que tendré que aprovechar.
¡Ah, sí! Y otra cosilla. Se me ocurrió un diálogo mientras que estaba en París, súper corto, un microrelato. Esto es:
- Me gustarían unas indirectas más directas -dice Adela, mientras arranca una hoja de una de las ramas que cuelgan sobre el camino empedrado.
- Pero entonces... dejarían de ser indirectas -replica Sam, alzando las cejas. 
- No creo. Hay gente que nace tío y es tía, y al revés. ¿Qué me dices a eso? -replica, ante la mirada atónita de su compañero.
Y con esto, me despido. ¡Nos leemos!

lunes, 18 de julio de 2011

Poca inspiración



¡He llegado! Con dos... ¡tres! días de retraso, pero aquí estoy. Llevo grogui desde que me bajé del avión, a las dos y media de la madrugada del dieciséis de julio. Me da una HORRIBLE pereza contar todo mi viaje, y no creo, sinceramente, que nadie lo lea. Así que cuento mis expectativas, así, todo como muy extendido.
Algo que me llamó mucho la atención, fue que había conciertos gratis (it's free!) en todas partes, incluso en medio de la calle, y todos realmente buenos, mucho mejores que la música que suena desde hace un par de años en la radio.
Después de estar años y años de pequeña, deseándolo y babeando la pantalla cuando salía un anuncio, FUI A DISNEYLAND. A mis catorce años (ni que éso significase algo xD), me lo pasé mucho mejor que mi hermano, de ocho. Reviví mi extraña fascinación por Peter Pan. Era como pasear por el callejón Diagon, por los paisajes de mis películas favoritas de cuando era niña.
Y realmente, no estoy muy inspirada en cuanto al viaje. Que tenía muuuuchas ganas de volver, me sentía un "poco" sola. Aunque quedé con el Señor Delegado y Marta, éso fueron un par de días.
¡Ah, sí! Mi avión de vuelta tuvo un retraso de DIEZ HORAS. Horrible, ¿verdad? Pues no tanto. ¡Hasta me lo pasé bien! Un día lo tenéis que probar... xD
¡FUI A VER HARRY POTTER! ¡Y EN 3D! No el día del estreno, está bien, pero estaba la sala lleníiiiisima. Lo cuál es malo, por cierto. Los de delante, que no se callaban y que me plantee asesinar, eran unos pijillos multimillonarios que discutían si gastarse 3000 cada uno en unas fiestas en Israel, o 6000, que si las relaciones de familias... alucinante. Los de al lado, unos pasotas apavados que no se enteraban de nada. La película fue ABSOLUTAMENTE GENIAL. Ya me he empezado a leer tooodos los libros desde el principio, estoy acabando ya el primero. ID A VERLA. ¡YA! Ni si quiera hace falta que terminéis de leer mi entrada. Andando, ¡al cine!
Y hablando de Harry Popotter, me puse a hacer test. Según ellos, de la época de los merodeadores sería Lily, de los fantasmas la Dama Gris, de las casas Griffindor, de las pelotas (?) quaffle, novio de los actores Dan (Harry), de novio de los personajes Harry, de mascotas lechuza, mi varita de 30 cm., madera de sauce, flexible, fácil de sacudir y mover,  muy poderosa, buena para hechizos difícilies pero excelente para encantamientos complicados, y parecida (¡igual!) que la de Lily Potter, mi patronus un perro... y ya veré si hago más. Están en ésta página, por si os interesa.
Esta entrada no ha sido precisamente interesante, pero intentaré que la próxima sea mejor. ¡BYE!

miércoles, 13 de julio de 2011

Desde París, con flojera bipolar.

¡Holaholahola! ¿Cómo están ustedeeees? Me callo, a ver si me va a coger la SGAE y me denuncia por plagio a Miliki. Sería un tanto patético, ¿verdad? Basta de bromas limoneras. ¿Qué tal os va la vida? Yo aquí estoy, muy bien, escribiendo desde París, porque me hacía ilusión bloggear desde aquí. Pero una vez aquí, no sé qué escribir. (...) En realidad sí, pero no me apetece describiros mi viaje con todos los detalles. Mejor... ¡mejor hago una lista! Quizás un día de éstos, cuando ya esté en mi iMac (introducir corazón aquí) en mi casita, con mi cama y mi váter. Aunque antes de nada, ¡muchas gracias por los seis comentarios! He sido feliz leyéndolos, aunque fuesen en una entrada poco currada y hecha con todas las prisas del mundo. Quizás haya sido por ser así de corta, precisamente. Si no gustan las entradas largas, lo siento. Yo soy así.
Punto primero: me siento horriblemente sola si estoy lejos de casa. Sobre todo si sé que va a pasar un tiempo antes de que pueda volver. Está claro que no podré estudiar en el extranjero. Soy una cría, lo sé.
Punto segundo: odio el arte moderno. No le pillo sentido. ¿Por qué diez bolas del mundo son arte? Bien puedo poner yo una regadera en medio de una habitación totalmente blanca, y podría ser arte. Si no entiendo algo, no puedo aceptarlo, mucho menos apreciarlo. Lo siento mucho.
Punto tercero: Fui al Musée d'Orsay, con la ilusión de cumplir un sueño que tengo desde pequeñaja: ver "La Habitación Azul", el cuadro de Van Gogh. Pues bien. El museo estaba en obras y GUARDARON ESE CUADRO. Ni comprando una postal suya me pude contentar, pues tengo una desde quién sabe cuando colgada en mi cuarto, con los colores desgastados y todo. El resto del museo fue maravilloso, pero aquélla fue una desilusión muy grande.
Punto cuarto: aquí es uno de los países donde más material otaku se exporta. Imaginaos mi cara al ver las decenas de tiendas. Imaginaos después mi cara al ver los precios. Me compré una taza asafadfaj de Totoro (bueno, fue un regalo atrasado de cumpleaños, de mi hermano), y creo que en esas tiendas nada más. Quería comprar mangas, pero claro, estaban en francés. No iban a estar en ruso. Si compro manga, al menos espero que esté en español. Los cosplays, de 40€ para arriba. Y las pelucas un poco de lo mismo.
Y los peluches... ya tengo uno de Hirasawa Yui, que bien que lo contemplo, pero no hago nada con él. Total, que pasé. Por muy asadfadhfgahosos que fueran los de la 5ª generación de Pokémon.
Punto quinto: la Tour Eiffel es maravillosa. De lejos ya promete, pero de cerca es aún mejor. PRECIOSA, en serio.
Punto sexto: los detalles los cuento al volver. Pienso hacer hasta una mini-guía de turismo para gente como yo, a la que le da igual pasar del Louvre y se va a callejear por ahí. 
(...)
Y como a cada persona en un momento de su vida, me toca irme a la ducha. Au revoir.

jueves, 30 de junio de 2011

Og vuág.

¡JELOW, GENTE INVISIBLE! ¿Qué tal? Esta entrada no tiene mucho que contar, o quizás sí. Su función principal es para despedirme, porque mañana, a las nueve y media, cogeré un vuelo a... ¡PARÍS!
El destino, maravilloso. El madrugón, no tanto. A las cinco, cinco y media como máximo, tengo que estar levantadita y fresca como una rosa. Dice la señorita Andrea que con la ilusión se me quitará el sueño, pero... si puedo dormir mucho, madrugaré. Si me obligáis a madrugar, dormiré como una marmota.
Bueno, e inesperadamente me despido porque he quedado con la señorita Andrea. No creo que me veáis por aquí hasta el 15 por lo menos, pero tendré internet. Si publicáis una entrada, recibiréis... ¡un comentario francés! Fijaos que nivel.
BYE!

lunes, 27 de junio de 2011

"Las estrellas se ven desde lejos"

¡HEY, GUYS! ¿Qué tal? Ha pasado ya un tiempo... desde el quince de junio. Parece una eternidad, y eso que sólo es 27. Y antes de empezar mi entrada, antes de nada, quería deciros: 
¡¡¡ESTOY DE VACACIONES!!!
(desde el 22 que no voy a clase, pero... ¡quémásda!
Y en fin, ahora sí que sí, empiezo la entrada... vamos a empezar por el final, como es obvio. Y el final es... ¡ah, sí! Mi finde de cancelaciones cangrejiles.
Estaba yo toda feliz, por razones que quizás cuente lejos, y me fui a cenar. Que por cierto, había macarrones con queso... y me dice mi padre: Hoy no os durmáis tarde, porque hay que madrugar, que mañana nos vamos. Y yo, pensando: ¡NO! Más excursiones sin rumbo, NO, POR FAVOR. Aunque finalmente dije: ¿Y dónde vamos? ¿Cuándo volvemos? Pues resulta que nos fuimos a pasar el finde a un pueblo/camping perdido, a cuarenta y tantos grados porque un amigo nos había invitado a su barco. Tiene mujer y dos hijos, una peque de siete años y un enano de ocho. Mi hermano se lo ha pasado pipa y ha vuelto convertido en cangrejo. Mi padre y su novia, cansados pero felices. Y yo... bueno, yo me he aburrido como una ostra, además de no haber podido ir a una "tarde de manga" que hacían por primera vez en mi ciudad y perderme un enooorme cumpleaños. Pero en fin... qué se le va a hacer. Lo único que he sacado en claro es que el ser humano tiene un don para sacar espacio de donde no lo hay. ¡Siete camas que había en el barco! Y no era un barco precisamente grande... creo que el inventor del tetris tuvo algo que ver con esto.
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Y yendo un poquillo más atrás...
¡El 23 fue San Juan! La noche más corta del año, ésa en la que saltas por encima de las hogueras o escribes en un papel las cosas malas que te pasaron este año para luego quemarlas.  Para mí, al menos, es la noche más mágica del año. Aunque sólo la he celebrado propiamente dos años, éste y otro.
El primero estaba de vacaciones en la playa, y nos enteramos (no me acuerdo muy bien cómo) de que esa noche era San Juan. Hay un, digamos, "ritual", que dice que exactamente a las doce de la noche, si te mojas los pies y pides un deseo, éste se cumplirá. ¡Y se me cumplió! Estoy empieza a sonar como los anuncios ésos de teletienda con el antes y después... jaja ¿Qué pedí? Una mascota, preferiblemente un conejo. Y al mes siguiente, que lo pasé con mi padre, como regalo por las notas, me regaló un conejito color chocolate... lo malo es que se murió a la semana. Bueno, "se murió" no es el verbo exacto... "lo asesinamos". ¡Pero no adrede! Es que mi abuela cuando era más joven, tuvo conejos de campo. Y le dimos a este lechuga... y se murió. NUNCA le deis de comer a un animal algo sin confirmar que puede comerlo. Lloré mucho... demasiado.
Este año fue completamente distinto. Quedé con unas cuantas amigas, y una de esas amigas, Ruth, llamó a otros amigos, un año más mayores que nosotras, pero que van también a la sección francesa de mi instituto. Bueno, antes de encontrarnos con ellos, pasamos un rato en casa de Ruth, para salir corriendo luego a casa de Andrea, mi mejor amiga, porque "necesitaba" ver a Joe en el Hormiguero, un programa de la tele al que le habían invitado. ¡QUÉ HOMBRE MÁS TONTO! Y lo más divertido era como andaba... podéis verlo aquí: juasjuas Después de ver eso, de lo que nos tragamos hasta los créditos, POR FIN salimos y resulta que había un concierto de covers de Rock, tipo We Love Rock'n Roll y similares. Eran buenos, pero no aportaban nada nuevo. Cuando terminó, empezaron a desfilar los que llevaban las antorchas para encender las hogueras y como tampoco se veía nada... pues nos fuimos directamente a las hogueras. Como ninguno se atrevía a saltar, pues nos fuimos a la más grande, en la que se quemaban las hojas con los malos momentos del año. Me fascina el fuego, pero cuando empezó a arder de verdad... ¡casi nos ahumamos!
Y también este año se cumplió mi deseo... pero es un secreto. Por ahora. ¿Qué quiere decir para vosotros "las estrellas se ven desde lejos", si no es el sentido literal? Contestad vuestras hipótesis y tendré más fuerzas para contarlo.
¿Chantaje? Llámalo equis.
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